martes, 26 de junio de 2018

Seguridad en internet para niños

Muchas veces no podrás controlar de un todo lo que hacen los pequeños en la web. Lo importante es que mantengas una buena comunicación con ellos que te permita supervisarlos sin ser invasivo. Toma en cuenta algunas recomendaciones:

  1. Configuración de privacidad. Oriéntalos sobre cómo proteger sus datos de extraños, explícales las posibles consecuencias de no hacerlo.
  2. Imágenes y mensajes. Instruye a tus hijos sobre qué es el ciberbullying y cómo el contenido que publican debe ser respetuoso para sus contactos.
  3. Instala un control parental. Como ya has de saber, Internet es un portal para cualquier tipo de información y la curiosidad característica de los pequeños lo pueden llevar a hacer clic en contenidos maliciosos, sexuales, violentos e inapropiados. Un control parental te ayuda a filtrar la información para niños en internet y así puedan estar seguros.

    Navega con total seguridad

    Con algunos tips adicionales, podrás navegar con tranquilidad y cuidar tus datos personales. Recuerda convertir esto en un hábito.

  1. Utiliza solo los sitios web seguros. Si aparece alguna advertencia sobre algún posible riesgo, verifica si realmente es necesario navegar allí y haz tus descargas únicamente en páginas confiables.
  2. Búscate en Google. Es una manera práctica de saber cuánta información se puede encontrar sobre ti, y de protegerla a partir de este momento.
  3. Utiliza redes de WiFi privadas. Evita en lo posible conectarte a redes públicas, pero si lo haces, no realices transacciones bancarias o compartas datos personales.
  4. Actualiza tu antivirus. Puede parecer obvio, pero es algo que te brinda una protección extra de tu intimidad e identidad digital.













 

¿Cómo proteger mis datos personales en la web?

Lo primero: solo navega por sitios seguros.
Adopta hábitos diarios de navegación que incluyan estos detalles:
  1. Buscadores. Aunque Google sea el buscador por excelencia, prueba opciones que no registran la navegación, como DuckDuckGo.
  2. Navegación incógnita. Puedes hacerlo con la mayoría de los buscadores, con lo que evitas que se almacenen tus datos en las cookies y el historial.
  3. Borrar historial. Puedes eliminarlo en conjunto con las cookies cada vez que cierras el navegador.
  4. Contraseñas seguras. Utiliza números, símbolos, mayúsculas y minúsculas y nunca tengas la misma combinación en todas tus cuentas.
  5. Servicios de mensajería. Ten cuidado con la información que compartes en estas plataformas, porque no suele ser confiable

 

Cuidados extra en las redes sociales

No basta con modificar las opciones de privacidad en tu Facebook o Twitter. Recuerda que si no tomas medidas, serás un blanco fácil de los estafadores o ciber bullers. Esto es lo que puedes hacer para proteger tus datos personales en las redes sociales:
  1. Configuración del perfil. A menos que sea estrictamente necesario hacerlo público, asegúrate de que tu perfil sea privado. En caso de que necesites que sea público (por ejemplo si tienes un negocio), utiliza una cuenta para tu información personal y otra para aquello que puedas compartir sin riesgos.
  2. Información compartida. Analiza muy bien la información e imágenes que publicas. Aunque hayas configurado tus cuentas para que solo las personas conocidas puedan acceder a ella, es muy sencillo que se filtren datos. Por esto, no compartas tu dirección, datos personales, bancarios, o número telefónico de domicilio.
  3. Mensajes privados. Aunque parezca que estos chats son seguros, jamás envíes contraseñas, datos bancarios y ninguna información comprometedora. Todo esto puede ser utilizado para llevar a alguno de los tipos de phishing. En caso de que te llegue un link a través del perfil de alguna empresa o entidad bancaria en el que se te soliciten datos personales, bajo ninguna instancia lo des.
  4. Contactos seguros. Antes de aceptar algún seguidor o solicitud de amistad, verifica si realmente conoces a la persona, algo que puedes comprobar en muchos casos por los contactos en común. Si un mismo contacto te envía otra solicitud con un perfil distinto, comprueba por otra vía que es la misma persona antes de aceptar.
  5. Historial de búsqueda. Asegúrate de borrarlo, al igual que lo haces en tu navegador con los motores de búsqueda. Cualquier medida preventiva extra que proteja tus patrones de comportamiento en las redes, será útil para evitar no solo el contacto de usuarios malintencionados, sino también de virus y spywares, entre otros riesgos.

 

Consejos para cuidar tus datos personales en internet

 

Te contamos lo que puedes hacer para proteger tu información personal en la web.  

Aunque la tecnología tiene un sinfín de ventajas, es cierto que existen riesgos. Y es que has de saber que desde el momento en que enciendes tu ordenador o móvil hasta que los apagas compartes información constantemente, y aunque no te des cuenta, estos datos quedan almacenados en la red (por ejemplo a través de las cookies).

Es importante que sepas cómo cuidar tus datos personales de las posibles amenazas que puedas encontrar en internet. Te invitamos a leer con detenimiento nuestros consejos para prevenir los ciberriesgos.}

 

Cuida tu contraseña

Los siguientes son consejos que te serán útiles para cualquier servicio de internet en el que debas crear y renovar tu propia contraseña:
  1. Cambiar la contraseña. Es importante que, cuando accedas a la comunidad, cambies la contraseña para que sólo la conozcas tú. También es recomendable cambiar cada cierto tiempo la contraseña que hayas elegido.
  2. Cómo crear una contraseña segura. Una contraseña segura es aquella que tiene más de 9 caracteres, y contiene una combinación de números y letras en mayúsculas y minúsculas. Si no cumple estas condiciones la contraseña no es segura, ya que cualquiera puede averiguarla fácilmente usando un programa de ordenador para hackear contraseñas. elige una combinación de números y letras (incluyendo mayúsculas y minúsculas) que puedas recordar y que sólo tú conozcas.
  3. Cómo recordar las contraseñas. Crear contraseñas seguras y recordarlas es fácil. Los usuarios concienciados utilizan algunos trucos, llamados reglas nemotécnicas, para recordar las contraseñas seguras. Por ejemplo, epdmcep93 es una contraseña segura pero puede parecer difícil de recordar. Fíjate bien: epdmcep son las primeras letras de: “el patio de mi casa es particular”, y 93 es el año en que naciste, por ejemplo; así, resulta muy fácil de recordar. Crea tus propias reglas nemotécnicas para recordar tus contraseñas.
  4. Recuperar la contraseña. Una vez que cambies tu contraseña ni siquiera nosotros podremos conocerla y no podremos recordártela. en el caso de que la olvides tendrás que solicitar una nueva.

Comportamiento en la comunidad virtual

No debemos olvidar que las comunidades virtuales las forman personas reales y que se debe mantener un trato respetuoso hacia el resto de participantes.  

Huye de los flames

Aunque el intercambio de insultos es tan viejo como la humanidad misma, se denomina flames a las discusiones acaloradas por Internet que generalmente incluyen mensajes enfadados o insultantes, enviados por personas con sentimientos muy fuertes respecto a un tema. este tipo de mensajes normalmente no pretenden ser constructivos, ayudar a clarificar una discusión o persuadir a otra gente. Los flames pueden darse en cualquier servicio en Internet foros, wikis, chat, etc.
No hay un acuerdo general sobre las causas por las que la gente se enzarzan en flames en Internet, pero incluso hay estudios sobre ello. Un estudio reciente ofrece algunas hipótesis:
  1. El egocentrismo nos lleva a pensar que entendemos el tono de un redactor el 90% de las veces, aunque solo acertamos aproximadamente el 56% del tiempo. Eso lleva a malinterpretaciones sobre la intención del redactor, causando guerras de flames y discusiones intensas.
  2. La falta de lenguaje corporal y tonos de voz en las comunicaciones electrónicas escritas hacen difícil representar las emociones, y el relativo anonimato induce a considerar menos peligroso el uso de un lenguaje encendido.
  3. En foros y chats, no hay otra forma de expresar la propia opinión que escribir. No escribir tiende a ser interpretado como "rendirse", lo que tiende a alargar artificialmente las discusiones. Del mismo modo, las opiniones e ideas no expresadas durante mucho tiempo crean la sensación de que pueden ser olvidadas, creando la necesidad aparente de repetirlas, causando el mismo efecto